Para Noreen Reeder, la enseñanza es más que una profesión; es una vocación profundamente arraigada en su pasión por formar a las mentes jóvenes. Como profesora en Spark! Discovery , Reeder aporta entusiasmo, innovación y un compromiso sincero para crear un entorno de aprendizaje atractivo para sus alumnos.
Reeder comenzó su carrera como auxiliar de educación especial en Blue Mountain Elementary , donde descubrió su pasión por la enseñanza a los niños pequeños. Reeder amplió sus estudios matriculándose en un programa de máster en la Universidad de Colorado en Denver y en la Boulder Journey School. Gracias a su inmersión en la educación infantil y en el enfoque Reggio Emilia, adquirió un profundo conocimiento de las dinámicas de la enseñanza y el aprendizaje.
«El enfoque Reggio es un método que involucra a los niños, a los padres y a la comunidad como componentes esenciales del proceso de aprendizaje y la enseñanza; esto ha cambiado mi forma de ver la relación con los alumnos a mi cargo», explicó Reeder. «Se considera que los niños son alumnos capaces y competentes desde el momento en que nacen y que poseen más de 100 lenguajes para comunicar sus pensamientos, necesidades, deseos e ideas». Tras finalizar sus estudios, Reeder encontró su lugar en Spark! Discovery , donde ha dedicado los últimos tres años a la enseñanza.

Para Reeder, Spark! se ha convertido en una comunidad dedicada a la colaboración y al establecimiento de relaciones, un lugar donde los educadores se reúnen para compartir ideas e inspirarse mutuamente. «Es maravilloso estar rodeada de educadores de la primera infancia con quienes puedo intercambiar ideas y aprender haciendo preguntas y observando en sus aulas», afirmó.
En el aula de Reeder, la colaboración es fundamental para crear un entorno único y estimulante. Ella cree en compartir la responsabilidad de la enseñanza y el aprendizaje con sus auxiliares docentes y sus alumnos, fomentando así un sentido de pertenencia y empoderamiento entre todos. «Mi aula es una mezcla de todos nuestros conocimientos, y nos esforzamos por compartirlos de forma equitativa», afirmó. «Si un niño tiene una idea o comparte algo que es importante para él, lo incorporo a nuestras experiencias».
El compromiso de Reeder con el crecimiento y el desarrollo como docente es firme, y se basa en la convicción de que los educadores deben evolucionar continuamente para satisfacer las necesidades de sus alumnos. «Creo que los docentes somos investigadores; debemos aprender constantemente para estar al día en un mundo en el que los niños están expuestos a una tecnología en constante cambio», subrayó. Reeder se considera una persona que aprende a lo largo de toda la vida y busca constantemente oportunidades de desarrollo profesional.
Mantener la curiosidad y el espíritu lúdico es fundamental para conservar la inspiración y la motivación en su trabajo. «Debemos ver nuestras carreras profesionales como los niños ven el mundo», reflexiona; «ellos ven cada día como una nueva experiencia y absorben todo el conocimiento que pueden». Con esta perspectiva en mente, Reeder aprovecha los momentos de diversión y espontaneidad en el aula, consciente de que la risa y la alegría son ingredientes esenciales para que el aprendizaje sea verdaderamente memorable y tenga un gran impacto.

